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¡FREE BRITNEY, YA MISMO!


Trece años han tenido que pasar para que Britney Spears, quien lleva ese mismo tiempo bajo la tutela de su padre, pudiera escoger su propio abogado. Un derecho que tienen incluso asesinos o violadores, pero que le había sido negado, hasta hace unos días, a quien era la artista absoluta que dominaba el pop y que irrumpió con su uniforme de colegiala y pegadizas canciones a finales de los 90.


La razón por la que Britney no contaba con ese derecho, y con muchos otros, como manejar sus propias finanzas, conducir su propio carro, o decidir por ella misma si quiere o no tener hijos- al contar con un dispositivo intrauterino en contra de su voluntad- no es otra más que legalmente, sus decisiones se encuentran cobijadas bajo la figura del conservatorship, un papel legal que asumió su padre, Jamie Spears, después de dos episodios puntuales en el 2007 y 2008, que sirvieron para mostrarla mediáticamente como una mujer fuera de control y en un estado mental débil: la vez que entro en una peluquería y se rapó ella misma, y cuando, supuestamente, no quiso entregar a uno de sus hijos a su ex marido Kevin Federline encerrándose en el baño.


Hoy sabemos, años después, en palabras de su propio ex manager Larry Rudolph (quien acaba de renunciar después de veinticinco años representándola) que la puerta del baño jamás estuvo cerrada, y que fue Federline, quien llamó a los paparazzi y servicios de emergencias para hacer una escena más grande de lo que realmente era: una madre recién separada que sufría al tener que entregar a sus hijos de uno y dos años de edad y no poder dormir con ellos todas las noches.


La traición de Kevin, casi como una estocada final, la metió de lleno a este callejón sin salida que ya se ha estirado por años. Lo que sucedió después de aquella bizarra noche mediática es historia: la encerraron en un psiquiátrico, y rápidamente organizaron en la corte los papeles para la conservatorship.


Tal y como recoge Ronan Farrow (hijo de Mia Farrow y el mismo que destapo el caso de Me Too) en su explosivo artículo para el The New Yorker, no pasaron ni diez minutos para que la jueza accediera al pedido legal. Todo, sin ni siquiera hablar en persona con Britney para comprobar su estado en primera mano.


Y así fue como la princesa del pop, quedó encerrada en un modelo que controlaba su vida, y que supuestamente sería temporal, para terminar no siéndolo.

En todos estos años, su equipo de trabajo (contratado al completo por su padre) se ha encargado de acallar todos los rumores sobre una posible vida de abusos de poder hacía la cantante. Pero finalmente, el pasado 23 de Junio, escuchamos de boca de la misma Britney, que todo lo que sus apasionados fanáticos decían al luchar por ella y hacer mundialmente conocida la frase “Free Britney”, era cierto. Y Britney, ya ha tenido suficiente y quiere ser libre.


Esta gran victoria legal y toda la notoriedad del caso, se la debe Britney a sus fans, los mismos que han organizado todo un movimiento y para quienes ha tenido unas palabras de agradecimiento en su ultima cita en la corte a través de llamada telefónica “es por ellos que estoy aquí hoy, es por ellos que tengo la fuerza para hablar en contra de mi familia que me ha silenciado a mi y a mis fans por años” dijo.


En esta nueva audiencia, esta vez sin audio, solo con la transcripción de los medios de comunicación presentes, Britney volvió a rendir testimonio para dejar claro- por si no lo había hecho ya- que le gustaría presentar cargos contra su padre "por haber abusado de su poder como tutor” agregando que “esta tutela ha permitido que mi padre arruine mi vida”. Al borde las lágrimas la artista ha admitido estar enojada y con intenciones de llegar hasta el final.


Por primera vez en todo este tiempo, Britney ve la luz en este oscuro letargo. Su nuevo abogado, el ex fiscal federal Mathew Rosengart confía en su testimonio, y ya se ha puesto manos a la obra pidiendo públicamente que Jamie Spears renuncie de manera voluntaria a la tutela, pues entre otras cosas, se ha gastado más de dos millones de dólares del dinero de su hija, para defenderse en este proceso jurídico, intentando continuar con la tutela que le da el poder sobre su hija.


¿La respuesta del bando de Jamie, a través de su abogada? No piensa ceder….


¿Es el inicio del fin? ¿Podría una persona cómo Britney, de quien han alegado demencia para mantenerla en este modelo legal, publicar cuatro álbumes de estudio, giras mundiales y residencias de conciertos en Las Vegas con cientos de horas de coreografías y rutinas por aprender?


¿Podría una persona con demencia seguir siendo “la explotada laboralmente” para el interés económico de las personas, que supuestamente trabajan para ella?


Estas y muchas más incognitas podrían tener respuestas en la próxima cita en la corte programada para el 29 de Septiembre de este año.


¿Seguirá la jueza Brenda Penny, posponiendo este caso, mes tras mes, sin tomar cartas en el asunto, pese a las obvias evidencias para terminar esta tutela abusiva?


Amancerá y veremos….pero jueza, FREE BRITNEY B*TCH.


Si quieres más detalles del caso Free Britney, tenemos un vídeo NEWS FLASH! para ti:





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